LA TORRE DE LAS ALMAS MUERTAS
Durante años y años
algo muy extraño sucedía en una cárcel, en esta cárcel siempre llegaban cientos
de presos cada mes, nuevas caras, diferentes crímenes, almas que muchas
personas desearían que no existieran.
En esta cárcel cada
vez que llegaban y se instalaban dentro de sus celdas no duraban ni un día,
ellos simplemente desaparecían sin una explicación, sin dejar ningún rastro de
su presencia en ese lugar.
Aunque había personas
que vigilaban día y noche la cárcel, cuando se les preguntaban cada vez que sucedía
aquello, decían que no oyeron o vieron algo sospechoso, que ellos no sabían que
pasaba cada vez que desaparecían a pocos días de sus llegadas, lo más curioso
es que siempre decían lo mismo, las mismas palabras y el mismo tono.
Esto ya era
constante, pasaba exactamente lo mismo cada mes, pero al tratarse de personas
que cometieron crímenes y delitos en sus vidas, muchos se quedaban callados y
no hacían nada al respecto, ya que no les importaban sus vidas y las muertes de
cientos de estas personas, como eran muchas personas que habían muerto en la
cárcel simplemente no registraron ningún tipo de documento de sus muertes, ni
nada.
Fueron alrededor de
miles muertes al pasar los años y cada vez sumaban más, por lo que se le empezó
a llamar a este lugar “La torre de las almas muertas”.
Al ver todo lo sucedido en esta cárcel, muchas personas decían que este lugar estaba encantado, decían que el alma de una persona que, en su vida, un criminal le había quitado a sus seres queridos y a lo que más amaba, por lo que de muerto se dedicó a matar a todos los presos que llegaban a esa misma cárcel en la que ese criminal debió estar.
Sin embargo, esa no
era la verdad de lo sucedió y el porqué, tiempo después, se descubrió la verdad
a través de un guardia que había sido contratado por la cárcel.
Él contó que, en su
primer día, él sabía que no iba a ser fácil como en otras cárceles, por el
motivo que tienes que tratar con presos, criminales violentos y con problemas,
además que siendo un guardián de una cárcel tenías que tener un contacto
directo con los presos. Él continúo contando, que desde que entró a la cárcel
todos los que ya trabajan ahí fueron buenos con él al ser el nuevo.
Al caer la noche, las
prisiones estaban en sus celdas como correspondían, el no noto algo extraño,
todo era normal hasta que todos los guardias y el personal de limpieza se
dirigían a las celdas, él nos sabía que estaba pasando, ya que no le habían
comentado nada de esto, él estaba un poco preocupado porque no sabían lo que
estaban haciendo.
Los guardias
empezaron a entrar a las celdas donde se encontraban cada uno de los presos, él
solo se quedó parado en medio del pasillo y siguió observando al no saber que
hacer, de repente escuchó ruidos de dolor que provenían de cada celda y cada
vez más y más, él estaba muy asustado, él nunca podría haber imaginado todo
esto.
Posteriormente, el
guardia a cargo, que estaba con un arma, le dijo que no se quedara ahí parado y
se pusiera a trabajar como los demás, que en la mañana todo esto debería de
estar como nuevo, además le dijo que en la celda número 25 los presos se
estaban resistiendo y en la 26 hasta la 30 necesitaban ayudan con la limpieza
de sus cuerpos y la sangre en el piso.
Él se quedó impactado
con todo esto, pero no podía hacer nada más que seguir sus órdenes porque temía
por su vida al negarse.
Él contó con una voz
quebrada y temerosa, que toda esa noche fue una pesadilla que no parecía
terminarse nunca, solo veía litros de sangre por todos los pasillos, cientos de
cuerpos muertos y sin vidas, él nunca podría ser capaz de olvidar esa noche.
Durante esa noche, en
la madrugada, escucho a los trabajadores y guardias quejarse y el por qué
hacían esto todos los meses.
La verdadera razón
era en la cárcel había sobrepoblación por los cientos de presos que llegaban
cada mes. Así que decidieron que, a la llegada de todos los presos a las
instalaciones, los matarían a cada uno de ellos y no dejarían ningún rastro,
todos los trabajadores y guardias como los que dirigían estuvieron de acuerdo,
ya que ellos también estaban cansados de los presos.
Ellos creían que
todas esas vidas no valían absolutamente nada al terminar en este lugar y con
más razón todos accedieron, haciendo exactamente lo mismo cada mes sin ningún
remordimiento dentro de ellos.
Esa era la verdad,
pero falta una pieza muy importante, se hacía llamar la sombra, quien era la
cabeza de todo, nadie sabía cómo era, o si era un humano, pero tenía un solo
objetivo alimentarse de almas para sobrevivir, lo cual no era fácil y decidido
manipular y engañar a todos los de la cárcel a través de los directivos y
personas al mando, cada mes él mandaba a solicitar más presos y más cada vez,
para que pueda generar esa actitud y pensamientos que tenían los empleados y
así hace que hagan todo el trabajo difícil para al final el saciarse.


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